Las entidades financieras exigen a los compradores de pisos que solicitan una hipoteca que tengan al menos el 30% del valor del piso en efectivo, según los datos de la red inmobiliaria Tecnocasa
Este 30% puede ser con ahorro previo o con ayuda de familiares –o que hipotequen otro piso libre de cargas–, para concederles el crédito, que en el 2006 financiaban en muchos casos el 110% del valor de tasación de una vivienda, financian ahora de media sólo el 74,1% del valor de tasación, lo que obliga a deshacer hasta dos tercios de las preventas de viviendas: muy pocos compradores pueden pagar el restante 26% al comprador y los gastos e impuestos asociados a la compra, que suponen alrededor del 10% del valor del inmueble, sin recurrir a un crédito.
Sin embargo las restricciones crediticias casi no existen para los compradores de los pisos de las propias entidades bancarias: en estos casos las hipotecas financian el 100% del inmueble y las condiciones crediticias son mucho más favorables

